PJ JUJEÑO: «LA LAPICERA» CEDIÓ ANTE LA JUSTICIA; AHORA BUSCAN RENOVAR Y RECONCILIAR
La intervención judicial del Partido Justicialista de Jujuy, una medida inédita, es vista por la abogada Amelia de Dios, referente peronista y apoderada de la lista «Generación Valiente», como la oportunidad crucial para normalizar y renovar una herramienta electoral que ha permanecido con autoridades irregulares y procesos eleccionarios suspendidos durante dos años. De Dios enfatizó en diálogo con este medio que la decisión judicial representa el camino para que el peronismo jujeño recupere su legitimidad y capacidad de acción. «Nosotros desde el peronismo tenemos que ser capaces de resolver nuestros problemas internos y nuestros problemas institucionales y empezar a tener otra agenda», afirmó.

El origen de esta intervención judicial fue la demanda presentada por «Generación Valiente» tras la suspensión de 300 afiliados sin debido proceso y la cancelación por séptima vez en dos años de un proceso electoral ya avanzado. Esta serie de irregularidades, según la abogada, evidenciaba una clara intención de impedir elecciones y «seguir manejando la lapicera». La sentencia judicial que dictaminó la intervención confirmó las anomalías y la «gravedad institucional» de obstaculizar el ejercicio democrático interno. La designación de una intervención judicial proveniente de la región de Salta genera esperanza en el sector que representa De Dios. «A mí sí me da esperanza esta intervención», aseguró la letrada, destacando que esta elección se fundamenta en la necesidad de una figura imparcial y con arraigo local, a diferencia de intervenciones partidarias anteriores que, al provenir de Buenos Aires, demostraron falta de compromiso y conocimiento de la realidad provincial. El hecho de que la intervención provenga de Salta, y no de la Capital Federal, implica un aprendizaje y un giro significativo tras los conflictos pasados, buscando asegurar una mayor transparencia y cercanía con todos los sectores. La supervisión judicial exige informes periódicos al juez, garantizando «imparcialidad y rendición de cuentas». El plazo de 180 días otorgado es visto como suficiente para «regularizar y normalizar el Partido Justicialista» a través de un proceso transparente.
Más allá de la elección de nuevas autoridades, la visión de «Generación Valiente» apunta a una profunda modernización del Partido Justicialista en Jujuy. Amelia de Dios no dudó en señalar que el peronismo «no estuvo a la altura de las circunstancias» y ha obtenido los «peores resultados electorales del peronismo desde el ’83». La modernización implica que el PJ se transforme en un «centro de convocar a todo el resto de los sectores», abriendo sus puertas a equipos técnicos y especialistas para «empezar a armar el proyecto de provincia que el año que viene tiene elección ejecutiva». La abogada subrayó la urgencia de debatir y discutir los temas clave de Jujuy, pero sobre todo, de «reconciliar nuestra relación con la sociedad. Está rota, la sociedad nos odia y tiene razón». La intervención judicial y las inminentes elecciones internas son vistas, por tanto, como un paso fundamental para que el Partido Justicialista se ordene, se modernice en sus prácticas y discursos, y logre reconectar con los ciudadanos jujeños, ofreciendo una propuesta política renovada y sólida de cara a los desafíos futuros de la provincia.
