OBRA PÚBLICA PARALIZADA A NIVEL NACIONAL, PERO EN JUJUY APOSTAMOS AL PÚBLICO PRIVADO Y LA INCLUSIÓN LABORAL
Ramón Neyra, secretario general de UOCRA Jujuy, diputado provincial y Presidente de la Comisión de Trabajo y Seguridad Social de la Legislatura, analiza el panorama del sector de la construcción.

Desde el cambio de gestión nacional, la obra pública se paralizó en todo el país: se suspendieron más de 3.800 proyectos y cerca de 300.000 trabajadores se quedaron sin empleo. El dirigente destaca que Jujuy no es ajena a esta crisis, y señala la diferencia entre los números oficiales y la realidad cotidiana: “Los discursos de crecimiento no se corresponden con lo que vive la gente. Los salarios no alcanzan para cubrir las necesidades básicas, y al recorrer el interior comprobamos que la situación es muy dura para las familias”.
Ante este escenario, en la provincia se consolidan alternativas para generar trabajo estable: ya avanzan los 288 módulos habitacionales en Alto Comedero, se ejecutan 9 departamentos en la zona de Axion y el gobierno confirmó la construcción de 1.500 viviendas más por la Federación Gaucha, bajo la modalidad público-privada. “Es nuestra principal herramienta para dar respuesta al sector y recuperar puestos laborales”, explica el referente gremial.
En materia de derechos laborales, resalta un logro histórico: gracias al Decreto 5252, se ordenó el pago de lo que se adeuda a los trabajadores por parte de ciertas empresas, un compromiso que cubre los atrasos de los últimos tres años. “Cuando asumí en la secretaría del gremio, llegamos a tener deudas de hasta tres quincenas con los compañeros. Hoy los retrasos no superan los dos o tres días como máximo. Además, recuperamos derechos fundamentales: volvimos a aplicar el fondo de cese laboral y pasamos de abonar 44 a 88 horas completas por quincena”.
A su vez, el legislador presentó un proyecto de ley para que el 22 de abril sea reconocido oficialmente como el Día del Trabajador de la Construcción, una fecha que busca poner en valor la tarea de todos quienes integran el sector.
Sobre la reforma laboral nacional, su postura es firme: “Rechazamos totalmente los cambios anunciados. Lo que nos da estabilidad y dignidad son nuestros marcos legales: el Convenio Colectivo 76/75 y el acuerdo específico del sector minero, normas que defendemos y no estamos dispuestos a modificar. El sistema de turnos de 14 por 7 y el banco de horas ya forman parte de nuestra práctica desde hace años, por lo que no suponen ningún inconveniente en el funcionamiento diario”.
El referente también profundizó en la inclusión laboral: “Hace cuatro años dimos el primer paso y hoy contamos con cerca de 50 trabajadoras calificadas en el Parque Industrial de Perico, muy valoradas por su precisión y responsabilidad. Con la incorporación de técnicas como la construcción en seco, que prioriza la exactitud sobre la fuerza física, las condiciones se equilibran mucho más. Por eso presenté una iniciativa para que el 5% de la mano de obra de todas las obras públicas sea destinado a mujeres”.
Sobre su compromiso institucional y postura política, aclara: “Soy peronista de la cuna al cajón. Desde mi función en la Legislatura trabajo todos los días para todos los trabajadores de la provincia, sin distinción. Nuestra lucha principal es contra el trabajo no registrado y el ‘trabajo negro’, un flagelo histórico que seguimos combatiendo con diálogo y propuestas, para ir erradicándolo definitivamente”.
Finalmente, advierte sobre un cambio estructural: “Hoy se está perdiendo la clase media constructora, aquella que podía construir su propia vivienda o realizar mejoras en su propiedad. Nuestro objetivo es recuperar ese nivel, para que la construcción deje de ser una actividad temporal y se convierta en una profesión digna y con futuro”.

