MÁS QUE PERROS AL SERVICIO: ASÍ TRABAJA LA UNIDAD K9 DE JUJUY
El Subcomisario Cristian Vargas y el Sargento Pablo Martínez, integrantes de la Unidad Especial K9 de la Policía Provincial, detallaron el trabajo que combina conocimientos científicos, formación continua y un vínculo insustituible entre guías y ejemplares caninos.

Actualmente cuentan con su propio centro de cría: los perros nacen, se crían y se forman desde sus primeros días dentro de la fuerza, anteriormente también recibían ejemplares donados, práctica que ya no mantienen. Aun así, recuerdan que ejemplares mestizos han dado resultados sobresalientes: tal como ocurrió con “Canfalopa”, conocida incluso a nivel nacional por sus múltiples intervenciones exitosas en búsquedas de personas desaparecidas.
La unidad se encuentra descentralizada para cubrir todo el territorio provincial: tiene sedes y destacamentos operativos en San Salvador de Jujuy, La Quiaca y Calilegua. En la capital operan actualmente 17 ejemplares ya formados y otros cuatro cachorros en etapa de evaluación y orientación hacia su futura especialidad. Cuentan con veterinarios propios, entre ellos el doctor Landa y respaldo del cuerpo profesional de la policía para el seguimiento integral de cada animal.
El proceso de preparación mezcla ciencia y arte: se apoya en principios de condicionamiento clásico y operante, estudios etológicos y la experiencia de cada guía. Todo se construye sobre refuerzos positivos: primero con alimento, luego con juego y premios. Desmienten categóricamente una creencia muy extendida: los perros nunca entran en contacto directo con sustancias ilícitas, ya que les resultarían tóxicas y hasta mortales. El procedimiento consiste en enviar sus juguetes preferidos al organismo competente, donde se impregnan del aroma correspondiente sin que el animal se acerque a la sustancia: así asocia ese olor al juego y sale a buscarlo con entusiasmo.
Antes de definir su destino, observan detalladamente el comportamiento de cada cachorro durante su maduración: según su carácter, energía y aptitudes, se orientan hacia búsqueda de personas, detección de narcóticos o tareas de seguridad. La formación lleva entre un año y medio y dos años hasta que están plenamente operativos.
Además de la labor diaria, la Unidad es centro de capacitación de referencia: en el curso básico desarrollado en marzo participaron efectivos de Ecuador, Paraguay, otras provincias argentinas y fuerzas de seguridad locales. Entre julio y septiembre se dictarán instancias específicas: seguridad, búsqueda de personas y detección de sustancias; para octubre y noviembre proyectan talleres abiertos sobre obediencia básica y tenencia responsable, con el fin de evitar problemas conductuales por elección inadecuada de razas.
Próximamente la comunidad podrá verlos en acción: durante los festejos por el aniversario de la Policía Provincial, en el predio de Ciudad Cultural, preparan demostraciones abiertas al público. Sus instalaciones centrales funcionan en avenida Santibáñez, frente al antiguo predio del Ejército

