ECONOMÍA

INVERSIONES Y AJUSTES: POR QUÉ LA ECONOMÍA NO DESPEGA

La inversión está por los suelos: cumplir números no alcanza si la población sigue sin llegar a fin de mes

Francisco Lamas, licenciado en Economía Política y fundador de @strategos.bi, analizó la realidad económica del país y explicó cuáles son los principales factores que impiden que la economía crezca de forma sostenida.

El especialista destacó que, desde que asumió el gobierno actual, la inversión extranjera directa se redujo drásticamente. «Pero el problema no es solo eso: hoy en día se invierte menos que en cualquier momento de los últimos años. No crecen los recursos que ponen las empresas privadas, y tampoco se destina lo necesario desde el Estado para obras y equipamiento», afirmó.

Sobre la paradoja que vive la sociedad, comentó: «Ganaron las elecciones con la promesa de aplicar reformas y mejorar todos los indicadores. Se hablaba de superávit fiscal, mejores resultados en la balanza comercial, más exportaciones y reducción de la deuda. Y lo cierto es que se lograron esas metas. Pero a pesar de eso, la gente dice que no llega a fin de mes. Y las dos cosas son verdaderas. Cuando se hace un ajuste, quien termina asumiendo el costo es la población en general, principalmente los sectores trabajadores».

Al repasar la historia económica reciente, Lamas señaló que Argentina siempre tuvo oportunidades de corregir rumbos a tiempo que no se aprovecharon, y eso terminó generando consecuencias graves:
«Siempre hubo posibilidad de hacer ajustes ordenados y pequeños que no se quisieron tomar. Me acuerdo de López Murphy en el 2001: presentó un plan, pero no duró ni quince días en el cargo y meses después estalló la crisis. Néstor Kirchner no hizo ningún ajuste por su cuenta: solo se encargó de aprovechar los frutos de medidas que ya se habían aplicado antes, como la devaluación y la renegociación de deuda. Luego Cristina Fernández cometió errores muy importantes, como una devaluación que no vino acompañada de ajustes ni de menor emisión de dinero, y a partir de ahí empezaron todos los problemas que seguimos teniendo».

Yo creía que todo iba a salir bien, que íbamos por buen camino. Llegué a estar tan convencido que en mi casa estaba armando todo para hacer una estatua de Caputo en el patio, ironizó el especialista.
Pero todo cambió y terminaron defraudándonos. Eso muestra claramente lo que pasa hoy: cuando se rompen las expectativas, por más que se cumplan números o metas contables, la gente sigue sintiendo que las cosas no funcionan y no hay forma de recuperar la confianza fácilmente.

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