FRANCISCO LAMAS ANALIZA LA REALIDAD ECONÓMICA: «EL PLAN ES FRÁGIL Y DEPENDE DE QUE TODO SALGA BIEN»
En los estudios de Zeta TV, dentro del programa «Jujuy Se Mueve», el licenciado en economía Francisco Lamas desarrolló un exhaustivo análisis sobre la situación actual del país, desmenuzando las causas de la inflación, las falencias del modelo económico y el comportamiento del sistema financiero.

Partiendo de la base conceptual de que la inflación es un fenómeno monetario, Lamas explicó que esta puede darse por dos razones: o porque aumenta excesivamente la oferta de dinero (emisión), o porque cae la demanda de la moneda, es decir, la gente deja de querer pesos para comerciar, ahorrar o invertir, provocando que el valor se desplome.
En este sentido, reveló un dato contundente: desde que asumió el gobierno actual, la cantidad de dinero creció cerca de un 400%, mientras que la inflación acumulada ronda el 270%. Según el especialista, esto demuestra que se emitió mucho más de lo necesario, aunque aclaró que en los últimos tiempos la emisión se destina principalmente a comprar reservas, una práctica que el mercado suele ver con mejores ojos porque esos pesos luego se pueden absorber vendiendo dólares.
No obstante, los números recientes desmienten la mejora prometida: el último dato de marzo marcó un 3,4%, el más alto en los últimos diez meses, desarmando así el relato oficial que intentaba mostrar una baja sostenida.
La crítica más fuerte de Lamas apunta a la sostenibilidad del modelo. «Pasaron dos años y seguimos tan frágiles», afirmó. Si bien reconoció que es positivo que la economía empiece a crecer «de a poquito» —algo que no sucedía desde 2011—, advirtió que el problema principal es que el esquema depende de que «todo salga bien» para no colapsar, mostrando una solidez institucional y económica que todavía no termina de afianzarse.
El economista ironizó sobre la debilidad del plan, señalando que si todo el proyecto depende de la aprobación de partidas menores —como los 2,5 billones para universidades, que representan apenas el 0,2% del PBI— entonces el modelo es insostenible por sí mismo.
Lamas reconoció que el equipo económico tiene aciertos en el área financiera, donde realizaron movimientos inteligentes, especialmente al principio de la gestión. Sin embargo, marcó que «hace muchas aguas» en la parte productiva. Explicó que el crecimiento del PBI que se publicita es desigual, ya que solo crecen tres sectores y no son los que más empleo o recaudación generan, generando un círculo vicioso donde cae la actividad y se dificulta bajar impuestos o ajustar el gasto.
Respecto a propuestas extremas como la dolarización o la eliminación de instituciones, se mostró totalmente en contra. Opinó que dolarizarse implicaría perder el señoreaje (el beneficio de emitir nuestra propia moneda) y pasar a depender totalmente de la Reserva Federal. Para él, la solución ideal pasa por tener un Banco Central autárquico e independiente, lo que permitiría tener crisis de actividad o desempleo, pero no crisis inflacionarias descontroladas como las que vivimos.
Finalmente, se refirió al rol del sistema financiero. Según su visión, en Argentina no se le puede pedir demasiado a la banca privada, que actúa con lógicas propias y abusivas.
Denunció lo ilógico de las tasas actuales: mientras que por un plazo fijo pagan apenas el 22% anual, los créditos se cobran a tasas que superan el 100% anual. Esta diferencia brutal, conocida como spread bancario, genera morosidad y frena la actividad. «Es un círculo vicioso: dicen que cobran caro porque hay mucha mora, pero hay mucha mora porque las tasas son impagables», sintetizó. Para Lamas, esto solo va a cambiar cuando aparezca competencia real y algún banco empiece a bajar las tasas obligando al resto a acompañar.
