LOCALESSOCIEDAD

“A ELLOS LES QUEDA TODO, A NOSOTRAS SOLO EL DOLOR”: LA LUCHA DE MÓNICA CUNCHILA POR IARA

Mónica Cunchila es la madre de Iara Rueda, la joven víctima de femicidio ocurrido en Palpalá en septiembre de 2020. Desde el trágico suceso, se convirtió en una activista, referente y luchadora contra la violencia de género y los femicidios en la provincia.

En el marco de la movilización por los 11 años de Ni Una Menos, realizada en Plaza Belgrano, marchó junto a cientos de mujeres de todas las localidades de la provincia, reivindicando sus derechos y exigiendo justicia.

“Otro 3 de junio, otro día de Ni Una Menos. Es fundamental estar acá, junto a todas las mujeres de cada localidad de la provincia y del país. Tenemos que defender nuestro derecho: queremos estar vivas y libres, y eso es lo que nos reúne hoy”, afirmó con fuerza.

Al referirse al caso de Agostina, la joven de Córdoba víctima de femicidio, expresó: “Cuando me enteré de lo que le pasó y cómo se desarrollaron los hechos, enseguida me puse en su lugar. Sentí exactamente lo mismo que el día que me sucedió a mí con Iara: ver ese descampado, ver que el Estado no la buscaba, sentir que nadie se hacía cargo de su responsabilidad. Me dio mucha bronca e impotencia, porque sé perfectamente lo que siente una mamá cuando le pasa esto. Lo único que pensaba era en los gritos y súplicas de Agostina, igual que los de Iara, pidiendo por su vida, y cómo este femicida les arrebató todo”.

Con dolor y convicción, denunció la realidad que se repite: “A veces uno desea que los asesinos paguen por lo que hicieron, pero la realidad es otra: hoy mismo, el responsable de la muerte de Iara se pasea libremente por el perímetro del penal, por donde pasa la avenida Forestal, hace sus negocios, sale a caminar y vive tranquilo. ¿Y dónde quedan los derechos de Iara? ¿Y dónde quedan los nuestros?

Con Agostina va a pasar exactamente lo mismo: lo van a declarar de alto riesgo para que no le pase nada, lo van a proteger, va a tener visitas y pasará Navidad y Año Nuevo con su vida normal. A nosotros, en cambio, ¿qué nos queda? Solo el dolor, el vacío y la vida destrozada. Nos quitaron a nuestra hija, y a ellos les queda todo. Por eso me parece que la ley tiene que ser mucho más dura para ellos”.

Sobre la Ley Iara, explicó: “Hoy estamos peleando para que se convierta en una ley definitiva en la provincia, y no que se renueve cada dos años como sucede ahora. Sabemos que hay puntos que hay que seguir fortaleciendo y dándole más recursos, pero es indiscutible: esta ley salvó muchas vidas y sigue ayudando a muchísimas familias que pasan por lo mismo que nosotros”.

Compartí esta nota