TASA DE HOMICIDIOS EN SU NIVEL MÁS BAJO, PERO LA CIFRA DE FEMICIDIOS ABRE DEBATE
Según registros oficiales difundidos recientemente por el Gobierno Nacional, indican que Argentina alcanzó la tasa de homicidios más baja de su historia, con 3,6 casos cada 100.000 habitantes. Según los datos, en 2025 se registró una disminución del 7,3%, acumulando una caída del 18,4% en los últimos dos años, tendencia que se mantuvo durante el primer trimestre de 2026 con una reducción adicional del 15,6%.

En lo que respecta específicamente a los crímenes contra mujeres, las cifras oficiales señalan una baja del 10,8% en 2025 y del 23,5% en el bienio. Sin embargo, estos datos entran en tensión con una iniciativa oficial que generó fuerte controversia: la intención del Ejecutivo de eliminar la figura penal del femicidio del Código Penal.
Según los registros de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema, en 2025 se contabilizaron 200 víctimas directas de femicidio, lo que representa una tasa de 0,85 casos cada 100.000 mujeres y un promedio de una víctima cada 44 horas . Organismos de la sociedad civil, en tanto, relevan cifras superiores: el Observatorio de la Defensoría del Pueblo registró 247 casos en el mismo período, mientras que otras organizaciones elevan el número a 271, al incluir modalidades conexas.
El Gobierno fundamenta la modificación legal en el principio de igualdad ante la ley: “Ninguna vida vale más que otra”, argumentan desde Justicia y Presidencia, al considerar que la figura específica introduce una distinción contraria a la Constitución. Por el contrario, organizaciones de derechos humanos y organismos internacionales advierten que su eliminación invisibiliza la violencia estructural de género, un delito que se caracteriza por el vínculo de poder y la desigualdad, y que su reconocimiento legal permite diseñar políticas de prevención y acceso a la justicia.
La controversia pone de relieve que, más allá de la evolución de los números generales, persiste la discusión sobre cómo se registran, clasifican y abordan los crímenes motivados por razones de género, en un debate que divide posturas entre quienes priorizan la igualdad formal ante la ley y quienes defienden la visibilización de una problemática histórica.

