ECONOMÍA

GEOPOLÍTICA, INVERSIÓN Y ESTANFLACIÓN: LOS NUEVOS DESAFÍOS PARA ARGENTINA

En los estudios de Zeta TV, el licenciado Francisco Lamas, economista, agente productor de valores CNV‑MA.2981 y fundador de Strategos, analizó cómo las tensiones globales reconfiguran la economía y qué lugar ocupa Argentina en este nuevo escenario, así como las claves para proteger las inversiones.

El mercado petrolero atraviesa una volatilidad extrema. El barril, que rondaba los 50 dólares hace medio año, hoy supera los 100 y podría trepar aún más si se agudiza el conflicto. Explicó que los mercados reaccionan con exageración ante cualquier señal, y el escenario se complica con el aumento de la beligerancia rusa: proveedor clave de trigo, gas y petróleo, cualquier operación que ponga a prueba el Artículo 5 de la OTAN desencadenaría consecuencias impredecibles. El mundo se encamina hacia un ciclo similar al de los años setenta: estanflación, es decir, inflación elevada sin crecimiento. El Deutsche Bank proyecta precisamente ese escenario para la próxima década, señaló el economista.

Argentina convive con inflación estructural desde hace décadas, con picos que en otros países serían históricos. Aun así, destacó que desde marzo los indicadores locales muestran una desaceleración, a pesar del fuerte impacto del precio del combustible. Como exportadora de materias primas, el país obtiene ventajas: los términos de intercambio son los mejores de su historia. Sin embargo, ese beneficio macroeconómico no llega de inmediato a los hogares, precisó Lamas: la suba internacional se traslada directamente a los combustibles y costos de vida. La mejora en inversión y producción se verá a mediano plazo; a corto plazo, la población ya golpeada sentirá el peso.

En materia de inversiones, el panorama ha cambiado radicalmente, advirtió: Estados Unidos dejó de ser el refugio seguro de valor, y ya no existen activos libres de riesgo como la academia los definía. Esto exige mayor tecnicidad: hay que diversificar entre clases de activos y países, evitar renta variable y bonos de largo plazo, que pierden valor cuando suben las tasas. La prioridad debe ser la cobertura frente a la inflación y, en segundo término, protegerse de la devaluación. El oro es un recurso válido pero volátil y cercano a máximos históricos; conviene tenerlo, sin que sea el activo principal. Con frentes abiertos en Europa, Asia y el Pacífico, remarcó que hoy no hay lugar totalmente a salvo para invertir.

La mayor debilidad, consideró el licenciado, no es externa sino interna: la falta de consenso para definir una política de Estado. En lugar de proyectar una postura común, la polarización alinea a unos con China y otros con Estados Unidos, sin poner a Argentina primero. “A mí esos países no me importan; me importa mi país”, expresó. El ejemplo a seguir sería el de Suiza: neutralidad activa, buenas relaciones con todos y capacidad de aprovechar cada contexto sin involucrarse en conflictos ajenos.

Reflexionó también sobre la década de 1970, donde intereses extranjeros alimentaron divisiones que persisten. Sin esa mirada compartida, es difícil construir acuerdos. Hoy la competencia entre potencias se traslada al terreno de la inteligencia artificial, con China y Estados Unidos a la cabeza: rivales políticos, pero aún los mayores socios comerciales del mundo. Cualquier choque directo tendría consecuencias catastróficas.

Para cerrar, indicó que quienes busquen asesoramiento pueden contactarlo al 388 408 0664, por correo electrónico fran.n.lamas@gmail.com o en Instagram @strategos.bi

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