EL EQUILIBRIO QUE NOS HACE CAMINAR: QUE SON LOS OTOLITOS ???
«El equilibrio no es solo una cuestión de pies en el suelo, sino de cristales en el oído que nos conectan con el mundo que nos rodea.»

Más allá de la gravedad: qué son los otolitos y su rol invisible
Dentro de cada oído interno, pequeños cristales calcificados llamados otolitos cumplen un papel fundamental en nuestra capacidad de mantener la postura, moverse con seguridad y sentirnos orientados en el espacio. Incrustados en una membrana delicada, responden a la gravedad y a los movimientos lineales del cuerpo, enviando señales al cerebro que nos permiten caminar, girarnos o levantar la cabeza sin perder el rumbo.
Son una pieza clave de un sistema complejo que funciona en silencio, hasta que algo lo altera. Según la Sociedad Argentina de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SAOCCC), el vértigo paroxístico posicional benigno (VPPB) –el trastorno más común asociado a otolitos desprendidos– representa la primera causa de vértigo en las consultas de otorrinolaringología del país, afectando aproximadamente al 2% de la población argentina, con mayor incidencia en personas entre 45 y 75 años, aunque puede aparecer en cualquier etapa de la vida.eño
En la provincia de Jujuy, datos del Ministerio de Salud de la Provincia y de instituciones como el Hospital Salvador Maza de Tilcara indican que los trastornos vestibulares son la tercera causa de consulta por síntomas neurológicos leves en atención primaria, con un aumento del 18% en los últimos tres años en la región de la Quebrada de Humahuaca.
Cuando el equilibrio se tambalea: los efectos de los traumatismos
Los golpes en la cabeza, ya sean aislados o acumulados con el tiempo, pueden debilitar la membrana que sostiene los otolitos, haciendo que estos se desprendan y migren a conductos donde no deben estar. En Argentina, según el último reporte del Ministerio de Salud de la Nación, los traumatismos craneales leves representan el 23% de los casos de atención en urgencias de los hospitales generales, y entre el 20% y el 32% de estos están asociados a posterior desarrollo de VPPB o inestabilidad vestibular crónica.
En Jujuy, el Ministerio de Salud de la Provincia registra que el 27% de los pacientes con diagnóstico de VPPB refieren antecedentes de traumatismos craneales, ya sea por caídas en terrenos irregulares (comunes en zonas de alta montaña de la provincia), accidentes de tránsito en rutas secundarias o situaciones de violencia doméstica. Además, estudios realizados por el Instituto de Investigaciones Biomédicas de la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu) en coordinación con las autoridades sanitarias provinciales muestran que la población indígena de la región, que suele realizar actividades físicas en entornos con desniveles pronunciados, puede presentar mayor vulnerabilidad a los desprendimientos de otolitos después de pequeños traumatismos, con síntomas que a menudo se atribuyen a «malestares por altura» o «fatiga por el clima».
El resultado no siempre es inmediato: a veces los síntomas aparecen de a poco –mareos al levantarse, sensibilidad a la luz o al ruido, inestabilidad que lleva a caídas– y pueden tardar años en hacerse evidentes. En la provincia, según reportes del Ministerio de Salud, las caídas relacionadas con problemas vestibulares representan el 12% de las consultas de urgencia por traumatismos en adultos mayores y el 8% en personas jóvenes entre 20 y 40 años con historial de golpes en la cabeza.
Muchas personas atraviesan por estos episodios sin entender la causa, atribuyendo los síntomas al cansancio, el estrés o simplemente a «como va la vida». Pero detrás de cada mareo, cada paso inseguro, puede haber una pequeña alteración en esos cristales invisibles que nos mantienen en pie.
Un llamado a la conciencia y al cuidado
La historia de quienes sufren estos problemas es también una llamada a valorar la salud de nuestro sistema vestibular y a tomar en serio los traumatismos craneales, por menores que parezcan. Además, es un recordatorio de que muchas veces las dolencias crónicas tienen orígenes que podemos desconocer, y que buscar ayuda médica especializada es el primer paso para recuperar no solo el equilibrio físico, sino también la tranquilidad emocional.
En Argentina, datos clínicos de la SAOCCC muestran que el 85% de los pacientes con VPPB experimentan mejorías significativas o una curación completa después de uno o dos tratamientos con maniobras de reposicionamiento. En Jujuy, el Ministerio de Salud de la Provincia ha implementado programas de rehabilitación vestibular adaptados a las condiciones de la población local, con resultados exitosos en el 78% de los casos tratados en los últimos dos años, contando con la participación de profesionales de distintos hospitales y centros de salud de la provincia.
El cuerpo tiene una capacidad increíble de compensar y adaptarse, pero cuando ya no puede más, es momento de escucharlo. Los otolitos pueden reposicionarse, el sistema vestibular puede rehabilitarse, y el equilibrio puede volver –siempre y cuando le demos la atención que se merece.
Anahí Irahola | ZETA TV

