LOCALES

EL CPV COMBATE DE ALTO COMEDERO IMPULSA UNA JORNADA DE ERRADICACIÓN DE VIOLENCIAS CON UNA INTERVENCIÓN MURAL EN LA ESCUELA N° 461

Desde las inmediaciones de la Plaza Belgrano, la administradora del Centro de Participación Vecinal (CPV) «Combate de Alto Comedero», Adriana Díaz, detalló el alcance de la «Jornada de Erradicación de Violencias y Derechos de las Infancias y Familias». Esta valiosa iniciativa socioeducativa, coordinada por la Municipalidad de San Salvador de Jujuy, contempla la realización de una intervención mural artística e interactiva en las instalaciones de la Escuela N° 461 «Bicentenario de la Patria».

El proyecto tiene como propósito central generar conciencia comunitaria y consolidar entornos seguros, utilizando el arte público como una herramienta de expresión y sensibilización para promover los derechos fundamentales de los niños, niñas y sus entornos familiares en el populoso sector de la zona sur capitalina.

En el centro institucional y social de la Plaza Belgrano, las autoridades de la comuna capitalina expusieron los detalles de las estrategias de intervención territorial que se están desplegando en los distintos barrios para el abordaje preventivo de las problemáticas intrafamiliares. En diálogo con la referente del CPV de Alto Comedero, Adriana Díaz, se analizó el valor del arte y el trabajo barrial coordinado para la restitución y promoción de derechos.

La propuesta central consiste en una jornada activa enfocada en la erradicación de las violencias, teniendo como eje de acción territorial los talleres y la pintura comunitaria de un mural en los muros de la Escuela N° 461 «Bicentenario de la Patria». A través de esta sinergia entre las instituciones educativas, los vecinos y los equipos interdisciplinarios del municipio de San Salvador de Jujuy, se busca dejar plasmado un mensaje visual duradero que reivindique el cuidado y la protección integral de las niñeces.

Díaz subrayó la importancia de utilizar los Centros de Participación Vecinal como puentes directos para descentralizar los recursos estatales y llevar los debates sobre la convivencia pacífica a los núcleos escolares. El proceso de elaboración del mural involucra la participación activa de los alumnos y sus familias, transformando el espacio edilicio en un aula abierta donde la lógica del respeto mutuo y la escucha se consolidan mediante los colores. Con este tipo de actividades comunitarias en Alto Comedero, el municipio jujeño reafirma su agenda pública de promoción social, propiciando que el tejido social y escolar se convierta en el primer anillo de contención frente a las vulnerabilidades actuales.

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