PUCHO GONZÁLEZ: POETA ANTES QUE CANTOR, CON RAÍZ Y MIRADA AL FUTURO
Creció entre guitarras familiares, escribe y crea desde la verdad de cada vivencia. Combina grandes escenarios, creaciones renovadas y espacios íntimos; lleva en el alma a Malvinas y sus hijos, y encuentra en las nuevas generaciones continuidad y esperanza.

Su mundo artístico arrancó en casa: su padre, guitarrero que acompañó al Dúo Salteño, abría las puertas a reuniones cargadas de música y amistad. Pucho comenzó escribiendo poesía a los 14 o 15 años, enfocada en Jujuy y el campo, hasta que una palabra sabia del músico Baglietto le ayudó a ensanchar la mirada. “Soy más poeta que músico; aprendí la guitarra para dar voz a mis palabras”, afirma con naturalidad. No fuerza la inspiración: cada tema nace de una historia real, fluye libremente y en sus shows suele compartir ese origen antes de cantar, para llegar más profundo.
Se mueve con versatilidad: con Los de Jujuy lleva la identidad provincial a grandes escenarios; también ama espacios reducidos, donde habla y siente junto al público. Junto a Emilio Bidondo y Juan Martínez forma un trío que reinventa —no repite— repertorios: desde la trova rosarina hasta Mercedes Sosa, figura que vivió en Santa Catalina, y que llevó su propuesta incluso a Tucumán.
Lleva emblemas vitales: Malvinas y el respeto profundo por sus veteranos están en cada guitarra y en su compromiso en fechas simbólicas. La paternidad también lo transformó: Angelito de la Puna nació de un viaje antiguo por zonas apartadas y luego cobró sentido con su hijo Mariano, enseñándole a valorar lo esencial.
Su visión conecta épocas: valora la diversidad artística, celebra que jóvenes creadores rescaten y renueven la tradición, y reconoce con alegría que la juventud también sigue su camino y su verdad. El arte de Pucho González es puente vivo entre memoria, corazón y el porvenir que se construye juntos.

