«SI PASAN POR LA TÚPAC, LOS MATAMOS»
VECINOS DE AIRES DEL ALTO, 30 y 50 viviendas VIVEN ATERRADOS TRAS VIOLENTOS INTENTOS DE ROBO

Un delincuente extremadamente violento atacó a piedrazos de gran tamaño intentando darle en el cráneo tentando contra la vida de un vecino y lanzó amenazas de muerte directas contra las familias del sector. El barrio denuncia que está «preso» en sus propias casas por temor a represalias.
La inseguridad en el barrio Aires del Alto ha escalado a niveles críticos tras un episodio de violencia extrema ocurrido este martes 27 de enero de 2026. Un delincuente, que vestía remera roja y pantalón a cuadros blanco y negro, fue sorprendido intentando saquear una vivienda tras romper las rejas. Al ser interceptado, el malviviente no solo atacó con piedras de gran tamaño a un vecino —en lo que se describe como un claro intento de homicidio—, sino que lanzó advertencias escalofriantes, señales y gestos amenazantes.
Amenazas de muerte y pánico colectivo
Tras la intervención policial de la Unidad Regional 7, el malhechor y sus cómplices amenazaron de muerte a los presentes, asegurando que «cuando pasen por la ‘city’ Túpac Amaru los vamos a matar»
Estas palabras han sembrado un pánico absoluto entre las más de 1.000 familias de la zona. (30, 50, 48, 32, 90, 72, 61, y 41 viviendas)
Los vecinos manifiestan estar totalmente aterrados, ya que conocen la peligrosidad de estos sujetos y saben que están decididos a todo. Esta situación ha paralizado por completo la vida en el barrio:
Parálisis total: Las familias no pueden abandonar sus hogares por temor a que sean marcados o atacados al salir.
Impacto educativo y laboral: Estudiantes y trabajadores se ven año tras año obligados a dejar de asistir a sus obligaciones por miedo a ser interceptados en el camino, (zanjón de la muerte)
Aislamiento forzoso: Se han cancelado actividades médicas y de rehabilitación, vitales para un gran porcentaje de niños con discapacidad del barrio.
Un camino hacia la muerte: El reclamo se vuelve desesperado ante las autoridades: el trayecto obligatorio de inumerables cuadras entre malezas de más de dos metros, la falta de alumbrado publico y el cruce del arroyo se han convertido en una «zona de caza» para los delincuentes. Los vecinos se sienten abandonados por el Intendente Raúl «Chuli» Jorge y los ministros de Seguridad e Infraestructura.
* «No es solo que nos roban, es que nos amenazaron de muerte. Ya no podemos ni ir a trabajar para mantener a nuestros hijos porque salir del barrio es una sentencia», expresan con angustia.*
Los vecinos exigen que el Ministerio de Seguridad y la Secretaría de Transporte actúen de inmediato. No solicitan solo patrullaje, sino una solución estructural (puentes, iluminación y transporte fundamentalmente) que les permita entrar y salir de sus viviendas sin arriesgar la vida en cada esquina.
