PELLERANO: EL LOBO MIRA A TODOS DESDE ARRIBA TRAS BAJAR A PATRONATO CON FÚTBOL, GARRA Y DISCIPLINA TÁCTICA
Tarde de fiesta en el 23 de Agosto. Este domingo, con el pitazo inicial a las 17 horas, Gimnasia y Esgrima de Jujuy consiguió un triunfo de oro al derrotar por 2 a 0 a Patronato, en un encuentro clave por la Fecha 8 de la Zona B de la Primera Nacional. Los goles del Lobo fueron gritos de alegría pura: Guillermo Cosaro rompió el cero a los 18 minutos de la primera mitad, y sobre el cierre del partido, Hugo Soria le puso el broche de oro a los 94 minutos para desatar la algarabía en las tribunas.

El partido, intenso como se preveía, no estuvo exento de roces. Por el lado de Gimnasia, fueron amonestados David Gallardo y Octavio Bianchi. En la visita, vieron la amarilla Franco Soldano y Santiago Peccioni, este último también fue expulsado, dejando a su equipo con diez hombres y reflejando la tensión del duelo.
Con estos tres puntos, el conjunto jujeño alcanzó las 15 unidades y se subió a la cima de la Zona B, compartiendo el liderazgo con Tristán Suárez, seguido de cerca por Temperley y San Martín de Tucumán.
Tras la victoria, el director técnico Hernán Pellerano se paró frente a los micrófonos para analizar un presente que ilusiona a todo Jujuy. El DT desmenuzó el partido, el funcionamiento de su equipo y el papel incondicional de la hinchada.
Pellerano enfatizó la fortaleza del Lobo en su casa, un verdadero fortín: «Tenemos tanta jerarquía y nos hacemos tan fuertes de local que, por ahí, no requerimos de jugar un gran partido para ganar». Una declaración que no es de conformismo, sino de confianza en la chapa del equipo: «El día que juguemos un poco mejor vamos a tener muchas más chances de ampliar la diferencia».
El análisis del técnico no eludió la lupa sobre el primer tiempo frente al Patrón. «Cuando nos sacan la pelota sufrimos. No sabemos jugar sin pelota, nos cuesta y bueno, tenemos que empezar a trabajar eso», reconoció, marcando un punto a mejorar. Sin embargo, destacó el ajuste táctico que cambió la cara del equipo, especialmente con el ingreso de Gonzalo Villarreal, pieza clave para «ganar los duelos aéreos» y maniatar al rival en el complemento.
Un pilar fundamental para Pellerano es la profundidad de su plantel. «Nosotros armamos un plantel de 29 jugadores que cualquiera está para jugar», sentenció. Subrayó la versatilidad y el nivel parejo: «Se nota que a la hora de entrar no hay tanta diferencia por la calidad que tienen los 29 jugadores y por la manera de entrenar que tenemos nosotros». Esta amplitud es un salvavidas en una categoría que «es un año donde tenés muchos viajes, mucho desgaste», con Pellerano afirmando que «tenemos un abanico de jugadores que podemos hacer cualquier sistema o cualquier manera de jugar».
Finalmente, el DT tuvo un mensaje directo y sentido para la fiel hinchada jujeña: «Con ellos, con el aliento de ellos y de local, jugamos con un jugador más. Su apoyo es muy importante para nosotros porque en momentos donde no conseguimos el juego, ellos nos alientan». Un reconocimiento a esos pulmones que empujan desde la tribuna.
Con la moral por las nubes y el liderazgo compartido, el Lobo de Pellerano ya tiene la mira puesta en el próximo desafío. En la siguiente fecha, el elenco jujeño visitará a Agropecuario en condición de visitante con la consigna de seguir sumando y defender su posición de privilegio en la Zona B. ¡El sueño de Primera se alimenta con cada victoria!

