DEMANDA CONTRA EL ABANDONO: PIDEN LA SUSPENSIÓN DE LA RESPONSABILIDAD PARENTAL
Las doctoras María Tejada y Ailen Armada presentaron una acción legal basada en los lineamientos de la Ley Cazzu, buscando proteger a una niña y a su madre. El reclamo apunta a que padres que incumplen con la cuota alimentaria y abandonan el vínculo no puedan obstaculizar la vida y el desarrollo de los hijos.

En el marco de un caso que involucra a una menor de edad que no pudo viajar al exterior junto a su madre, las profesionales explicaron que el progenitor incumple sistemáticamente con el pago de la cuota alimentaria y hace más de un año que no mantiene contacto con la niña, a pesar de tener un régimen de comunicación establecido judicialmente.
Ante esta situación, desde el ámbito civil se solicitó el cuidado personal unilateral y, como medida clave, la suspensión de la responsabilidad parental. El objetivo es que la madre pueda ejercer la autoridad en forma exclusiva, permitiéndole viajar al exterior y realizar trámites administrativos sin depender de la firma o autorización de quien abandonó sus obligaciones.
«Estos progenitores abandónicos e irresponsables no pueden bloquear el desarrollo de vida de los niños. El abandono es un acto de violencia y tiene que ser castigado con todo el rigor de la ley», expresaron las letradas.
EL FUNDAMENTO: LOS LINEAMIENTOS DE LA LEY CAZZU
La acción se apoya en los conceptos de la Ley Cazzu, iniciativa que tiene como eje principal la suspensión de los derechos parentales para quien incumple gravemente con sus obligaciones.
«La norma plantea que si un progenitor no cumple con la cuota alimentaria o no ve a su hijo por un periodo prolongado, se pueda avanzar con la suspensión de esa responsabilidad», detallaron.
De esta manera, quien tiene el cuidado efectivo del menor —ya sea la madre o el padre— queda facultado para tomar decisiones trascendentales, como sacar al niño del país o gestionar trámites oficiales, sin necesidad de pedir permiso a quien se desentendió de sus deberes.
CONTRA LA VIOLENCIA VICARIA
Las profesionales remarcaron que esta situación genera una revictimización constante. «Tener que estar yendo a pedir autorización judicial cada vez que se necesita algo, ya sea para un viaje, la escuela o una intervención quirúrgica, a una persona que no existe en la vida del niño, es un método perverso», sostuvieron.
Además, recordaron que, si bien la ley protege a ambos progenitores, las cifras —respaldadas por organismos como UNICEF— indican que el 75% de los cuidados unilaterales recaen sobre las mujeres, siendo ellas quienes más sufren esta violencia vicaria.
EL OBJETIVO
Las doctoras Tejada y Armada esperan una respuesta favorable que no solo resuelva el caso particular, sino que marque un precedente. «Buscamos que se visibilicen estas situaciones y que más personas se animen a reclamar. No puede ser que quien abandona siga teniendo el poder de controlar y obstaculizar la vida de los niños y de quienes se hacen cargo de ellos día a día», concluyeron.

