CONFLICTO EN MEDIO ORIENTE Y CIERRE DEL ESTRECHO DE ORMUZ: IMPACTO ECONÓMICO GLOBAL
Licenciado en Economía Francisco Lamas analiza los efectos en petróleo, comercio y relaciones internacionales

En una entrevista exclusiva, el licenciado en Economía Francisco Lamas, detalló cómo el conflicto en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz están generando impactos económicos globales significativos, con consecuencias mixtas para la Argentina y cambios en el escenario internacional.
Lamas explicó que el enfrentamiento no se trata de una invasión, ya que no hubo desembarco ni intenciones de tomar territorio, y que Occidente carece de la capacidad para hacerlo. Sin embargo, el cierre del estrecho de Ormuz, la principal vía mundial para el comercio de petróleo, que concentra el grueso del flujo, ha restringido la oferta del recurso, elevando su precio por encima de los US$88, con proyecciones de superar los US$100.
El analista destacó que los costos logísticos han aumentado notablemente: las aseguradoras de buques marítimos han subido primas de cobertura, el cierre del espacio aéreo ha generado pérdidas para empresas de aviación de la región, y el comercio a través del estrecho se ha visto interrumpido, afectando el acceso a economías clave del golfo Pérsico.
Esto ha provocado un encarecimiento de insumos y un aumento de precios del petróleo, que impacta directamente en la inflación global. Lamas señaló que hace 5 años esto hubiera afectado duramente a la Argentina, pero hoy el país se encuentra en mejores condiciones como exportador neto de petróleo. Si bien el precio del barril superó los US$88, con proyecciones de llegar a US$100, el consumidor local podría ver alzas de hasta un 15% en combustibles si se traslada
la totalidad del incremento.
Aunque el CEO de YPF Marin indicó que no se subirían los precios o lo harían de forma gradual, Lamas aclaró que la empresa –mixta y cotizada en bolsa– debe priorizar el valor de la firma y proteger a los accionistas.
El conflicto también genera volatilidad en mercados globales: las tasas de interés se disparan y los mercados reaccionan, salvo que se vea un posicionamiento de Estados Unidos y el conflicto sea transitorio, como señaló Donald Trump. La Unión Europea –gran importadora de petróleo de la región– se vería más afectada, mientras que los mercados estadounidenses podrían no reaccionar tanto si se percibe que no hay riesgo de escalada prolongada.
Lamas destacó que el Mundo tiende a ser unipolar o bipolar, no multipolar, y que China es el principal rival de Occidente. Respecto a la relación argentina con Estados Unidos, mencionó que en febrero se firmó un nuevo acuerdo comercial, pero que la cercanía puede generar incertidumbre. «No está claro si nos conviene estar tan cerca cuando EE.UU. participa activamente en el conflicto», dijo.
El analista defendió una postura multipolar para la Argentina: «No nos entreguemos a nadie, hagamos comercio con todos». También mencionó que Milei anunció una relación con la Unión Europea, aunque el acuerdo aún debe ser aprobado por la asamblea, un proceso que podría demorar años.
Además, el conflicto agrega volatilidad global, encareciendo insumos y generando mayores costos logísticos. Las aseguradoras han subido primas de buques, el cierre del espacio aéreo afecta a la aviación, y el comercio marítimo se complica. Esto impacta el crecimiento económico global, mientras que en Argentina el agro, la minería y la energía son los sectores que podrían beneficiarse, aunque el consumidor final vea alzas en precios.
Lamas concluyó que la volatilidad es enemiga del crecimiento, pero que si el conflicto es transitorio, los efectos se revertirán. «El Mundo se acostumbró a ciertos niveles de estabilidad, pero hoy enfrentamos riesgos que antes no existían».
