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APUAP MANIFIESTA EN CONTRA DE REFORMA LABORAL: «ES REGRESIVA Y VA A TRAER MUCHO SUFRIMIENTO»

En el marco del paro nacional convocada por las tres centrales sindicales, la Asociación de Profesionales Universitarios del Área Pública (APUAP) se movilizó por las calles de la capital jujeña para rechazar la reforma laboral que el gobierno de Javier Milei pretende aprobar en el Congreso.

Verónica Aramayo, secretaria gremial de la entidad, calificó la iniciativa como «regresiva en términos de derechos» y aseguró que busca legalizar la quita de conquistas de los trabajadores.

«Adherimos al paro nacional activo del Frente de Sindicatos Unidos, junto a SINTRAS, porque entendemos que esta reforma no solo toca temas como las licencias –que han generado mucho ruido– sino que va mucho más profundo: modifica la regulación de despidos, afecta la seguridad social y quita derechos a la protesta social de los sindicatos», explicó Aramayo.

La referente gremial señaló que la norma pretende «legalizar lo que ya ocurre en la práctica» y vinculó el proyecto con un modelo de país «entreguista que entrega recursos naturales sin soberanía, de acuerdo a lo que mandan los imperialismos, particularmente Estados Unidos». «Va a traer mucho sufrimiento al pueblo argentino», añadió.

Aramayo también mencionó el caso del Hospital Garrahan, donde se intenta sesantear a trabajadores por su protesta: «Esta ley viene a legalizar ese tipo de acciones y busca precarizar la mano de obra para imponer su modelo económico».

Respecto a la adhesión en la provincia, la secretaria gremial reconoció que es «dispar» debido al temor al descuento de sueldos «paupérrimos». «Creemos que el gobierno provincial debe diferenciarse del nacional y respetar el derecho a huelga, previsto en nuestra normativa. La disparidad en el acatamiento responde al miedo de la gente a no poder sostener un descuento, pero nosotros como sindicato estamos en las calles, como corresponde a quienes defendemos los derechos laborales», manifestó.

Ante la percepción de algunos sectores que consideran la ley como una «modernización», la referente aclaró que «esto ya sucedió durante el menemismo y solo generó más desocupación y despidos». Mencionó el caso de despidos en la fábrica Fate y la situación del Hospital Garrahan como ejemplos del camino que sigue el gobierno.

«Hay puntos concretos como el financiamiento de despidos con fondos de seguridad social, cambios en el régimen de licencias y una serie de aspectos que debilitan el marco normativo que garantizaba derechos. No se trata de modernización, sino de desguazar el trabajo y dejarnos sin empleo. Nos oponemos a la ley en su conjunto», concluyó Aramayo.

Anahí Irahola ZETA-TV

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