CAZZU ELIJE JUJUY: RAÍCES, CULTURA Y RECONOCIMIENTO EN UN ESPECTÁCULO HISTÓRICO
El Estadio 23 de Agosto fue escenario de un acontecimiento sin precedentes. La artista jujeña Cazzu eligió su provincia natal para presentar el primer espectáculo de estadio de su carrera, una decisión cargada de simbolismo que reunió música, identidad y revalorización cultural ante miles de personas provenientes de distintos puntos del país y del exterior.

Antes de dar inicio a su presentación, la artista pidió permiso a la Pachamama, en un gesto que marcó el tono de la velada: respeto por las raíces y reconocimiento de la pertenencia a esta tierra. No actuó sola: abrió el escenario a voces que representan la diversidad cultural y el protagonismo de la mujer en la expresión artística regional.
Guaracalpanchay, desde la Puna de Susques, llevó su canto y su violín como expresión de la identidad de su pueblo, transmitiendo la esencia de la altura y la memoria de sus antepasados. Micaela Chauque, referente de la Quebrada de Humahuaca, ha consagrado su trayectoria llevando la quena a un nivel destacado como mujer, abriendo camino y reivindicando su presencia en un ámbito históricamente masculino; hoy es embajadora cultural de la provincia con reconocimiento nacional. Como invitada especial, participó Mariana Carrizo, coplera de los Valles Calchaquíes de Salta, cuya voz transmite la tradición, la vida y la historia de los pueblos del norte argentino.
Juntas interpretaron un repertorio que puso en valor la fuerza, la historia y el aporte de las mujeres a la cultura. La interpretación de “Jujuy Mujer” se convirtió en uno de los momentos más emotivos de la noche, con el público acompañando cada verso. La propuesta fue destacada por medios y asistentes como un encuentro que unió lo popular y lo masivo, la tradición y la creación actual, proyectando la identidad jujeña ante una audiencia nacional e internacional.
La convocatoria trascendió las fronteras provinciales. Llegaron visitantes de distintas regiones del país y del extranjero, atraídos tanto por la artista como por la oportunidad de conocer los paisajes, la cultura y la hospitalidad jujeña. El impacto del evento se reflejó en indicadores turísticos y económicos de gran relevancia: se registraron 18.554 turistas, con 32.120 pernoctes y una estadía promedio de 1,73 noches. La ocupación hotelera alcanzó el 74,75% en toda la provincia; en San Salvador de Jujuy llegó al 95,87% y en la región Valles al 94,74%. El movimiento se extendió a la Quebrada, las Yungas, la Puna y destinos como Termas de Reyes, Purmamarca y Tilcara. El impacto económico total se estima en más de 4.871 millones de pesos.
El espectáculo demostró que la cultura, asumida con identidad y proyectada con fuerza, constituye un motor de desarrollo que beneficia alojamientos, gastronomía, comercio y servicios. La elección de Jujuy como escenario de este hito artístico posiciona a la provincia como destino de grandes eventos y reafirma el valor de la producción cultural local como recurso de proyección nacional e internacional.

