SEGURIDAD DOMÉSTICA: PAUTAS CLAVE Y CONCIENCIA ANTE EMERGENCIAS
El hogar suele percibirse como el espacio más protegido, aunque a menudo se relajan allí las medidas de precaución que sí forman parte de la rutina en ámbitos laborales. La licenciada Vanina Luque, especialista en Higiene y Seguridad Laboral, Recursos Humanos y Derecho del Trabajo, brindó una exposición accesible y profunda para la comunidad, centrada en cómo prevenir riesgos y reaccionar adecuadamente ante incendios, movimientos sísmicos y otras eventualidades.

La prevención se entiende como una disposición anticipada, independientemente de qué tan cercana parezca una amenaza. Luque señaló que en entornos de trabajo rigen normas claras, equipamiento adecuado y formación continua, mientras que en la vida doméstica suele instalarse una falsa sensación de calma ante peligros reales y frecuentes en la región, como fuego derivado de fallas eléctricas o en la cocina, así como movimientos sísmicos.
Al abordar el comportamiento ante incendios, explicó que es fundamental distinguir el tipo de material involucrado: pueden originarse en sólidos, líquidos inflamables, instalaciones eléctricas o grasas de cocción. El error más común y grave consiste en arrojar agua sobre aceites o grasas calientes, una práctica que puede provocar explosiones o extender rápidamente el fuego. El procedimiento correcto implica cortar la fuente de calor, retirar el recipiente afectado, permitir que descienda su temperatura o cubrirlo herméticamente para cortar el paso del oxígeno. Recomendó disponer al menos de un extintor, incluso de dimensiones reducidas para uso doméstico, verificar su fecha de validez y presión cada año, así como mantener arena a mano para actuar en etapas iniciales, ya que permite sofocar focos incipientes de forma segura.
La curiosidad infantil es natural y saludable, pero debe ir acompañada de instalaciones protegidas y enseñanzas firmes: ante cualquier señal de peligro, los niños no deben intentar intervenir ni asumir protagonismo. Deben abandonar el entorno rápidamente hacia un lugar seguro previamente convenido con el grupo familiar, teniendo en cuenta que el humo y las temperaturas elevadas se propagan en cuestión de segundos.
Ante la realidad sísmica de Jujuy, sugirió activar las alertas de emergencia en los teléfonos celulares y mantener criterios diferenciados según la situación: si ante un incendio corresponde alejarse de estructuras altas o inestables, durante un movimiento sísmico lo indicado es protegerse debajo de superficies firmes que cubran cabeza y cuerpo, evitando desplazamientos bruscos mientras dura el fenómeno. También propuso preparar una mochila de emergencia liviana, integrada solo por elementos esenciales como agua, linterna e insumos básicos de primeros auxilios.
En lo referido a personas mayores o con movilidad reducida, remarcó que es indispensable preservar primero la propia seguridad para luego asistirlas, mediante técnicas sencillas de traslado que no generen lesiones adicionales ni esfuerzos indebidos. La especialista pone a disposición material educativo detallado y gratuito a través de sus cuentas en redes sociales “Luque HSL” y “Safety HSL”, orientado a llevar conocimientos técnicos a cada hogar sin complicaciones, reafirmando que la seguridad es una práctica cotidiana que salva vidas.

