MALEANTE BOY: TALENTO, ESFUERZO Y LUCHA DIARIA PARA CUMPLIR SUEÑOS
Ocho años de trayectoria construida paso a paso. Del trap ,reguetón al perreo RKT, que alegra hoy los escenarios. Una historia real: madrugar para trabajar y darlo todo por la música, que enseña que los sueños cuestan pero se logran.

Esteban Rolando Moreno, conocido artísticamente como «Maleante Boy», es un ejemplo vivo de constancia en la escena jujeña. Lleva ocho años recorriendo camino: comenzó con el ritmo del trap, reggaeton y luego incursionó en el rkt —género que al principio le costó dominar, pero que no dejó de practicar hasta encontrar su estilo fluido, pensado para el baile y la alegría compartida—. “Me ayudó a llegar más lejos, conecta con todas las edades: chicos, jóvenes y adultos que también quieren pasarla bien”, cuenta con satisfacción.
Su realidad no es fácil: todos los días se levanta a las 5 de la mañana para trabajar como vendedor ambulante; recién por la tarde dedica su tiempo al estudio ,a grabar y cuidar su salud con deporte. Así, con doble jornada, sostiene su pasión y el deseo de representar con orgullo a Jujuy.
La devolución del público lo motiva: recientemente brilló en festivales del Día del Niño en Barrio Moreno y otros lugares donde el asiste como una acción social , para devolver el cariño que le da la gente . Ya prepara nuevas presentaciones: el próximo domingo 13 de septiembre participará en dos grandes encuentros más. Su mensaje es sencillo y sincero: “Sigan adelante, la vida es linda: disfrútenla con familia, amigos y amor”.
La historia de Esteban nos recuerda el duro camino que suelen transitar los artistas emergentes: falta de recursos, desgaste diario y obstáculos constantes, luchando solos muchas veces contra la indiferencia. Es fundamental comprender que el arte merece apoyo real: más centros culturales, espacios de formación y acompañamiento estatal y comunitario. Cuando invertimos en cultura y sueños —sea música, deporte, estudio o cualquier pasión—, le damos a los jóvenes alternativas sólidas para crecer, valorarse y alejarse de riesgos. Un pueblo que sostiene a sus creadores, construye futuro.

