¡EL AMOR SÍ TIENE PRECIO Y SE PAGA EN CHOCOLATES! EL CENTRO JUJEÑO SE LLENA DE ROMÁNTICOS EN APUROS
La tradicional campaña comercial que incentiva el intercambio de golosinas por demostraciones de afecto genera un notable movimiento económico en el sector comercial local. Con opciones que van desde los clásicos bocaditos hasta refinados bombones artesanales, los vecinos se vuelcan masivamente a los locales céntricos para cumplir con la costumbre y regalar un momento especial a sus seres queridos.

Con el propósito de evaluar el impacto comercial de una de las celebraciones más dulces del calendario nacional, las instalaciones del céntrico local de Bonafide —situado en la calle General Belgrano 563— se convirtieron en el escenario de un relevamiento sobre las tendencias de consumo de la temporada. En diálogo con la prensa local, la vendedora del establecimiento, Stela Castellano, detalló las estrategias de atención y el comportamiento de los clientes durante estos primeros días de julio, un período clave que dinamiza la actividad de las confiterías y comercios del casco histórico jujeño.
Esta festividad, consolidada desde hace décadas en el sector de las golosinas, funciona como un potente reactivador de las ventas minoristas en medio de las bajas temperaturas invernales. Según explicaron desde los mostradores, la demanda no se limita únicamente al público juvenil, sino que abarca a clientes de todas las edades que buscan desde pequeños gestos cotidianos hasta elaboradas cajas de obsequio corporativo, adaptando las compras a diversos presupuestos.
Castellano destacó que los productos con mayor salida en estas jornadas son los chocolates con almendras y los tradicionales bocaditos rellenos de dulce de leche. Gracias a la ubicación estratégica del comercio y la preparación de promociones específicas, el sector comercial proyecta un cierre de campaña sumamente positivo, demostrando que la tradición de cambiar un dulce por una sonrisa sigue plenamente vigente en el corazón de la comunidad.

